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Mejora la gestión del conflicto en tu empresa con la técnica del Banco de Niebla: Coaching efectivo para Empresas

Dibujo de una reunión en la que tres personas están discutiendo y encima de ellos hay un banco de niebla.

El trabajo en equipo y la necesidad de adaptarse entornos empresariales cada vez más volátiles hace que las habilidades de comunicación sean imprescindibles para asegurar el éxito empresarial.

La asertividad es la habilidad de expresar opiniones, deseos, necesidades y límites de una manera clara, directa y respetuosa.

En un artículo anterior, explicamos que el origen de muchos conflictos reside en no saber decir que “no” a tiempo. Si quieres saber más sobre este tema puedes leer este artículo: Cómo decir NO de manera asertiva: Domina la técnica sándwich.

Sin embargo, muchas veces, aunque comuniquemos de forma asertiva, puede que la situación se descontrole, porque la única motivación de nuestro interlocutor sea iniciar un conflicto. En este caso, podemos usar la técnica “banco de niebla”.

El banco de niebla: técnica asertiva para evitar que el conflicto escale

Imagina que vas conduciendo y de repente te encuentras un banco de niebla en la carretera.

Tu reacción normal será reducir la velocidad. Esto sucede porque no ves bien la carretera y no tienes una referencia de por dónde tienes que seguir.

Pues bien, esto mismo sucede con los conflictos.

Si una persona decide atacarte verbalmente o hacerte una crítica simplemente por hacer daño, debes darle una respuesta que la desoriente.

¿Cómo aplicar la técnica del banco de niebla?

La técnica del banco de niebla se usa ante un ataque verbal o una crítica fuera de contexto que sólo busca dañar.   

Paso 1: Respira y piensa dos veces antes de responder

Supongamos que estás en una reunión y un compañero te dice a voz en grito:

“¡¡Es imposible trabajar contigo, nunca escuchas lo que se te dice!!”

La reacción natural es dejar que la ira te inunde y des una respuesta agresiva.

Sin embargo, la respuesta más estratégica sería dar la razón en algo de lo que esta persona ha dicho. Por ejemplo, respondiendo:

“Entiendo que estés enfadado si piensas que nunca te escucho”

En esta respuesta tu no estás asumiendo que no escuchas. Tú solamente has dicho que esta persona está enfadada porque piensa que tú no la escuchas.

Paso 2: Deja que el conflicto se enfríe

Una vez que has cortado de seco el conflicto, el siguiente paso es dejarlo enfriar. Para ello, debes posponerlo hasta que a ti te venga mejor.

Recuerda que los conflictos nunca se tienen que gestionar cuando estamos emocionalmente activados.

Continuando con el ejemplo anterior, una buena respuesta sería:

“Sin embargo, no quiero hablar de este tema ahora, en plena reunión. Sólo hay una hora y tenemos temas urgentes que tratar. Te propongo que lo veamos en privado más adelante para buscar una solución”

El objetivo de esta técnica es evitar responder “en caliente” y posponer la respuesta para más tarde.

Con más tiempo y la “cabeza fría” podrás decidir cómo quieres gestionar este conflicto. Puedes hacerlo directamente con la persona o involucrando a un responsable o mediador.

Conclusión

Cuando trabajamos con otras personas el conflicto es inevitable. Conocer técnicas como el banco de niebla permitirá gestionar el conflicto de manera más adaptativa.

Recuerda que la clave para gestionar bien el conflicto es enfrentarlo lo antes posible.

Los entornos que reaccionan de forma contundente contra el conflicto, permiten establecer relaciones laborales mucho más satisfactorias y productivas.

En nuestras sesiones de coaching para empresas trabajamos con los equipos técnicas de gestión de conflictos.

Si quieres saber más sobre nuestros servicios puedes visitar nuestra web: coaching innovación.

También puedes contactarnos a través del formulario o dejar tus comentarios al pie de este artículo.

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